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viernes, 2 de junio de 2017

MARCOS SALDÍAS


El Consejo contesta sobre que no debe concederse espera a Marcos Saldías para la paga de las mil libras en que fue rematada su causa.


En el Consejo se ha visto un pleito del Fiscal de Su Majestad contra Marcos Saldías, vezino de la villa de Uxue, en agravios de una declaración de la Corte que manda despachar sobrecarta de cierta moratoria concedida por V. E. al dicho Marcos Saldías; en que con sola relación de que por ciertas palabras que tubo con unos ministros, resultó dar a uno de ellos un golpe en la cara; le multó la Corte, después de muchos días en la cárcel, en mil libras en cuia condenación consintió por redimir la bexación y no porque el delito pidiese tanto rigor y que hera pobre y tenía hixos y fue V. E. servido de concederle dos años de término que se cumplirán por Navidad de el año de noventa y cinco para pagar dicha condenación, pagando luego cincuenta ducados por quenta de ella.

Y cumpliendo su obligación el Consejo no escusa representar a V. E. que el delito fue muy grave y atroz, de resistencia a la justicia, pues hiendo el uno de ellos con mandato y executorias de la Corte a efectuarlas, executó tres mulatos de diez y nuebe que tenía en el campo el deudor; y llevándolos embargados a la villa de Ujue para rematarlos y hazer las dilijencias necesarias, salió al camino el susodicho con una escopeta levantando el gatillo y encarándola al compañero del ministro con mucha cólera y amenazas de que lo avía de matar, a cuio tiempo fue preciso apellidar el ministro executor la Voz Real de Su Majestad para que se aquietasse y no solo no se rrindió ni aquietó, antes bien, con más ferozidad le apuntó diferentes vezes al ministro executor y a su compañero le dio un golpe con la boca del caño del alcabuz en la cara, de que caió en tierra muy mal herido, y al que guiaba el ganado también le encaró para que lo soltasse como con efecto lo soltó. Y con estas violencias embarazó el cumplimiento de dichas executorias.

Y no contesto con esto, bolvió acia la villa de Ujue a curarse el herido y el ministro a tomar las alforxas y papeles que avía dejado en ella; a poca distancia del lugar les salió al enquentro dicho Saldías siguiéndolos y botando a christo diziendo que no habían de entrar en dicha villa y que perdido por perdido, si hazían lo contrario había de executar, lo que intentó y dijo al que guiaba el ganado que fuese él por las alforjas y papeles; y haviendo buelto con ellos, les hordenó fuesen a la villa de Lerga y el dicho herido le respondió que lo dejasse hir a la villa de Cáseda, a su cassa, a ponerse en cura y tampoco lo quisso permitir, insistiendo siempre con amenazas en que fuesen a la villa de Lerga. Y por escusar más lances, les fue precisso coger el camino para la dicha villa de Lerga; y siempre estubo a la mira con su escopeta, en el mismo camino, asta que se aseguró de que no iban a otra parte; todo lo cual consta de las deposiciones de los tres arriba referidos; y de nada de esto se hizo relación para obtener dicha moratoria, pues fue en la verdad resistencia calificada, y por ella entró presso en quatro de junio de nobenta y tres y en doze se rremató la causa pagando mil libras, aplicadas a las dos recetas, en que consintieron el fiscal y la parte; y el día inmediato pidió en la Corte espera de un año para pagar dicha cantidad y se le concedió de quatro meses, dando fianzas, y las dio el día veinte y tres del mismo mes de junio y desde entonces gozó de libertad y de los quatro meses que se le dieron de espera.

Después de lo cual, a veinte y ocho de octubre del mismo año, recurrió a V. E. y obtuvo segunda moratoria por dos años, habiendo callado la obtención de la primera y gozado de ella y la calidad de resistencia que intervino en el dicho delito y suponiendo ser pobre, constando lo contrario, pues tiene ciento y quarenta y quatro robadas de tierra blanca y cincuenta y seis peonadas de viñas y vienes muebles de mucha consideración y diez y nuebe muletos y dos bueies, como todo consta de los autos de embargo, con que es muy acomodado y de caudal considerable. Y deviendo acudir con ella por sobrecarta al Consejo, que es el tribunal privativo y competente para semejantes negocios y otros de govierno y no a la Corte, que solo es tribunal de justicia, como los disponen las leyes del reyno.

Pidió el fiscal de Su Majestad que se le comunicasse la cédula y los autos del pleito que estaba fenecido y acabado más avía de quatro meses y contradijo la sobrecarta que se pedía por falta de relación verdadera y por ser en perjuicio del real fisco y consiguientemente de la causa pública, pues no ay caudal en las recetas para pagar a los ministros por quienes se forman las causas criminales y la averiguación y prisión de los delinquentes, pues viéndose mal pagados ponen más la mira en la brevedad, para el aorro en el gasto, que en la exacta abriguación de ellos, y se halla tan exausto el fisco que falta con qué remitir los galeotes y para el sustento de los pobres de la cárcel y para reparos y otras cosas a que es necesario acudir con puntualidad, por cuias consideraciones, en dos casos que se an ofrecido de conceder los señores Marqués de Villena y don Juan Grande, Obispo de Pamplona, moratorias de deudas de el fisco, haviendo sido después informados por el Real Consejo de los incombenientes referidos y que el fisco es el más privilejiado y que sería de perniciosso exemplar si se abriesse puerta a semejantes moratorias, fueron servidos de mandar sobreseer en las que tenían concedidas y que usase el fisco del derecho de su cobranza sin retardación, como consta de ellos, de que se dio traslado a Marcos Saldías y alegó que no heran en términos del casso presente por ser deudas orijinadas de alcanzes de cuentas del Sustituto fiscal y otras razones frívolas.

Y vistos los autos por la Corte, por dos juezes de ella, se mandó despachar sobrecarta de la cédula referida, de que presentó agravios al Consejo el Fiscal de Su Majestad; y respondió a ellos la parte del dicho Saldías, reproduciendo ambos, lo que resulta de los autos y en este estado se an visto.

Y enterado V. E. de lo referido se servirá de mandar lo que más combenga. Guarde Dios a V. E. muchos años.

Pamplona, 24 de julio de 1.694.

jueves, 26 de marzo de 2015

MATADERO Y FRONTÓN EN UJUÉ



Relacionado con una de las noticias ocurridas este mes en Ujué, la inauguración de la ludoteca, he encontrado esta mañana unos papeles en el Archivo General de Navarra.

Habían transcurrido más de veinte años desde el final de la primera guerra carlista y también unos cuantos desde la invasión del cólera morbo (verano de 1.855).

Los pueblos iban recuperando la normalidad en todos los aspectos, también en el económico, que parece se presenta más boyante y se deciden a realizar una serie de obras para el ornato de la población o remediar carencias de servicios. Así se construyen cementerios, casas de ayuntamiento, fuentes, empedrado de calles, plazas, traída de aguas, iluminación, escuelas, etc.

Ujué, después de la reconstrucción y arreglo de la Casa de Ayuntamiento, se decide por construir de nueva planta el Matadero y el Juego de Pelota.

Es en julio de 1.862 cuando el Ayuntamiento solicita permiso de la Diputación para su construcción. Señala que está situada la carnicería en el centro de la población y en una de las calles más concurridas de la misma. En ese mismo local se hace el sacrificio de las carnes que han de expenderse posteriormente, produciendo un hedor intolerable, “nauseático” y capaz de hacer contraer cualquier epidemia.

Señala que por apatía en los años pasados y por estériles recolecciones en los últimos, las respectivas Corporaciones municipales no remediaron ese mal trasladando a otro lugar fuera de la población el matadero, pero la recurrente no quiere ni en conciencia puede tolerar por más tiempo que sus administrados estén sujetos a la percepción de tan nauseabundo hedor, ni que el sacrificio sea un obstáculo al aseo y curiosidad de la carnicería, por lo que ha acordado la construcción de un matadero en los extramuros de la población.

A este efecto trata de adquirir un sitio hortal inculto, de forma cuadro paralelogramo de unas 60 varas de longitud por unas 12 o 13 de latitud, con su pozo de sobre 20 pies de profundidad que servirá de centro al matadero para con sus aguas limpiar la sangre y demás escorias del sacrificio; constará en su segundo piso para depósito  de las pieles, todo bien ventilado con su puerta capaz y seis grandes ventanas en ambos pisos.

Y el resto del sitio, que sobra en abundancia, utilizarlo para un juego de pelota con su frontera de piedra sillería de 36 pies, o sea, 12 varas de altura y una lateral a su derecha, que partiendo con la misma altura venga declinando hasta quedar en una vara que sirva de asiento a los espectadores, ésta de piedra mampostería.

Al reflejar el fundamento de la necesidad de tales obras, la del matadero, señala que no hay que encomiarla, la deja a la sabia penetración de los componentes de la Diputación; y respecto del juego de pelota, exponen que componen la población 340 vecinos con 1.600 almas y que no hay ningún otro sitio donde puedan distraerse en tan honrosa diversión; por ello está sentada la conveniencia de su construcción.

Respecto a los medios metálicos para el coste del pago de las dos fábricas, el Ayuntamiento exponente podrá de su cuenta los materiales, aprovechando de este modo las maderas que en número de 60 tiene hace años inútilmente depositadas con ese objeto; la piedra sillería de la ermita derruida de San Miguel, que está hace cientos de años abandonada a merced de los vecinos que clandestinamente la utilizan en sus propias obras, y además traerá de bagajes la cal y demás necesarios para el mortero.  Con estas condiciones el importe total de ambos edificios asciende a la cantidad de 8.220 reales vellón sobre la que se abrirá licitación en público remate y lo pagará en dos plazos iguales, uno al principio de la obra, previa garantía del rematante, y al fin, después de revisada y declarada buena por un maestro a elección del Ayuntamiento.

Diputación pide un presupuesto detallado y pericial del coste de la obra y manifieste el Ayuntamiento si cubiertas todas las obligaciones del municipio, tiene medios sobrantes para costear la obra que propone.

Pedro Ripero, maestro albañil y oficio cantero, vecino de Tafalla, es el encargado de hacer el informe de ambas construcciones. Sobre el juego de pelota, además de otros detalles técnicos, señala que en la esquina del frontis habrá una puerta que va marcada en el plano (no está) con el objeto de dar entrada al excusado. Importa la obra 193 duros o 3.860 r. v. Sobre el Matadero, con su correspondiente cambreta, explica que el matador se encontrará en la primera planta, debe ser enlosado, con tres cordones para darle el corriente suficiente para que las aguas y demás vayan al conducto. Costará 218 duros o 4.360 r. v.

En la nueva petición del Ayuntamiento, adjuntos los informes de Ripero, dice que para costear las obras, la Corporación no tocará los fondos de Propios, solo los del ramo de la Carnicería, que hay en exceso.


En septiembre del mismo año, se autoriza al Ayuntamiento para la ejecución de las obras que propone, sacándose a pública subasta, bajo planos y condiciones claras y precisas y dando cuenta a Diputación de haberlo practicado y de su resultado.

jueves, 11 de septiembre de 2014

EL MAESTRO DE UJUÉ


Sobre la ocurrencia habida entre el maestro y el escribano.


Ujué, once de septiembre de 1.840. En la plaza pública se están corriendo algunos novillos con motivo de la celebración de la festividad de la Patrona del pueblo.

Por una bocacalle, acompañado de diferentes personas, se asoma José Mª Unciti, maestro de primeras letras de la villa. En sus manos lleva una figura de hombre que vulgarmente se llama “Judas”. Unciti con sus acompañantes cuelgan el “Judas” en la plaza con una soga, pendiente de dos ventanas.

El Ayuntamiento, velando por la moral, manda que se quite en razón a que tenía en parte del figurado cuerpo, un miembro de palo escandaloso y no podía la Corporación, en medio de tan numeroso público, tolerar semejantes licencias.

Se comunica a Unciti la orden del Ayuntamiento para que retire la figura. Se traslada con ella a un lado de la plaza, acudiendo allí bastante público.

De nuevo, por mandato de la autoridad, se desplaza al lugar Francisco Antonio Corena, escribano, a pedir al maestro le diese la figura con el fin de tirarla fuera de la plaza.

Unciti se resiste a entregarla y Corena la coge y no dejándola su dueño, se agarran a ella los dos forcejeando cada uno de su lado.

En este momento llega Bernardo Osés y agarrando también al “Judas”, recibe un boleo de Unciti que le tira al suelo; no contento con esto, le arrea otro boleo a Corena, quien a su vez se lo devuelve, diciéndole:

- A quién se le ocurre poner un Judas tan escandaloso y más a un maestro.

Viendo la acción de Unciti se aproximan diferentes hombres que le sacuden algunos bofetones.

El maestro recibió una multa de 300 reales de vellón con apercibimiento de que se abstenga de presentar al público figuras escandalosas en detrimento de la sana moral, hecho tanto más reprimible en un hombre destinado a imbuirla en niños de la más tierna edad.

La Comisión Provincial de Instrucción Primaria lo separó de su magisterio.

miércoles, 9 de abril de 2014

APROVECHANDO EL OFICIO DE TINIEBLAS

09 de abril de 1.909


En las funciones religiosas celebradas en la iglesia de Ujué los días 8 y 9 de abril, con motivo de la Semana Santa del año 1.909, en el momento en que queda sin luz el templo y se produce ruido por los concurrentes, fueron lanzadas algunas piedras hacia la parte de las mujeres.

Del hecho resultaron heridas Antonia Gambarte y Emeteria Ayesa, que tardaron en curar las lesiones recibidas 14 días, no produciéndose ninguna deformidad en su cuerpo.

Por tal motivo se remitió el correspondiente sumario instruido a la Audiencia de Pamplona. En su vista, el Ministerio fiscal pidió el sobreseimiento y que se remitiese al juez municipal para su conocimiento, en el correspondiente juicio de faltas. Las costas fueron declaradas de oficio.

Por estas mismas fechas, probablemente otro año, en un pueblo castellano, aprovechando la tenebrosidad y gran ruidera del momento, unos mozos se afanaron en clavar los abrigos de las asistentes a los bancos de la iglesia.

miércoles, 8 de enero de 2014

DESAMORTIZACIÓN EN UJUÉ


+ 04-12-1.861. Relación de las Fincas Urbanas que posee el Ayuntamiento de Ujué.

* Clase de finca: Casa.
Denominación: De Ayuntamiento.
Cabida en pies cuadrados: 176.
Situación: Plaza, nº 1.
Linderos: A la plaza y a casa de Juan Ayesa.
Renta que produce: No produce.
Cargas que se le conocen: No las tiene.
Observaciones: Sirve de edificio para las sesiones del Ayuntamiento y escuela de niños.

* Clase de finca: Caseta.
Denominación: La herrería.
Cabida en pies cuadrados: 36.
Situación: Plaza.
Linderos: A casa de Francisco Eraso y a casa del Ayuntamiento.
Renta que produce: No produce.
Cargas que se le conocen: No las tiene.
Observaciones: La ocupa el herrero del pueblo gratuitamente.

* Clase de finca: Caseta.
Denominación: Tejería.
Cabida en pies cuadrados: ---
Situación: Despoblado.
Linderos: A pieza de Juan Manuel Oger y camino de Olite.
Renta que produce: No produce.
Cargas que se le conocen: No las tiene.
Observaciones: Está sin uso.

* Clase de finca: Corral.
Denominación: De los bueyes.
Cabida en pies cuadrados: 160.
Situación: Despoblado.
Linderos: Por todos lados, al monte boyeral.
Renta que produce: No produce.
Cargas que se le conocen: No las tiene.
Observaciones: Se emplea únicamente en servir de albergue al ganado vacuno del vecindario en todo el tiempo que pasta en el monte boyeral, sin bajar al pueblo.

Ayuntamiento: Francisco Leza, Santiago Casado, Marceliano Billar, Juan Berrade, Mariano López. Patricio Erbiti, secretario interino.

+ 15-06-1.864. Oficio de Diputación al Gobernador de la provincia. Esta Diputación pasa a mano de V. S. la adjunta relación de fincas urbanas pertenecientes a Propios de la villa de Ujué. La Diputación está conforme en la enajenación de las casetas herrería y tejería, declarando exceptuadas la casa de Ayuntamiento y corral de los bueyes por los servicios públicos a los que se los destina de conformidad a los prescrito en el párrafo 1º del artículo 2º de la Ley de 1-5-1.855.

+ 18-06-1.864. Decreto. La Junta provincial de ventas, en sesión de hoy, conformándose con lo manifestado por la Diputación, acuerda se exceptúen de la amortización la casa del Ayuntamiento y corral de los bueyes y se proceda a la enajenación de la herrería y tejería que comprende la relación.

domingo, 7 de julio de 2013

SUCESO EN UJUÉ

Corría el año 1.642 cuando Joanes de Errazu, zapatero, vecino de Errazu, de la casa de Echegaraya, se hallaba en Ujué desde el día de San Marcos, trabajando en su oficio, en compañía de Joanes de Mendinueta, también zapatero, natural de Elizondo; éste era alto, grueso (graso de su persona) y algo chato. Tenían su posada y tienda en el mesón de Martín Jurío menor y la obra que iban haciendo la tenían fiada entre los vecinos de la villa en cantidad de  50 ducados, a pagarla para el agosto próximo.

Domingo de Mañeru*, uno de los cirujanos de Uxue, acababa de arrendar la Carnicería de la villa, había acogido a su cargo, por cortador de la misma, a Hernando Rey, vecino de San Martín de Unx.

Días antes, en el antruejo*, Pedro y Francisco de Utro, hermanos, naturales de la villa de San Pablo, en Francia, confines del ducado de Saboya, allende de doscientas leguas, vinieron  a este Reino y desde aquel tiempo andan por los pueblos vendiendo randas*.
Pedro de Utro era más alzado de persona, vestido a la usanza de este Reino, de paño burel*, basto, y se hizo ropilla* del dicho paño en la ciudad de Corella y después se confeccionó ferreruelo*, calza alpargatas; Francisco de Utro era menor de persona, tenía pecas en el rostro de haber tenido viruela e iba vestido al uso de Francia, de terliz* blanquisco, así el calzón como la ropilla y ésta abierta de espaldas y zapatos de suela recia a lo que parece de baqueta o becerro tocinero. Ambos tenían las cabelleras negras con quedejas*.
Partieron de la ciudad de Tudela recorriendo su comarca, para la villa de Sangüesa y su partido.
Estuvieron en Aibar, Gallipienzo, pueblo que está en una cuesta. En mayo llegaron al mesón de la villa de Lerga con sendos fardicos donde llevaban cantidad de randas y sacando de los fardos alguna cantidad de ellas, anduvieron vendiéndolas por la villa. Hicieron aquella noche y, al día siguiente, bien de mañana, partieron para la villa de Ujué, habiéndolos puesto en el camino el mesonero.
Hacia mediados de mayo posaron en el mesón de Martín de Jurío menor, de Ujué. El día que llegaron anduvieron por la villa vendiendo de las randas que llevaban y a la noche se recogieron en el mesón, donde la pasaron.

Ese mismo día, Joana de Ayesa, mujer del posadero, y Joana de Azcárate, su criada, estuvieron  en el campo todo el día, hasta las seis de la tarde, escardando el linar y echando fiemo. Joana les compró y pagó dos varas de randas. Hablaban castellano.

Al día siguiente, a lo que serían las 7 horas, salido el sol, fueron despedidos de la posada. Preguntaron por Joanes de Mendinueta, que acudía a la ciudad de Tafalla por recados para trabajar en su oficio y habían acordado les enseñaría el camino. Alguno de los presentes les respondió había salido ya y los aguardaba donde la iglesia. Partieron camino para la villa de San Martín. Francisco de Utro iba con su rosario en las manos.

Mendinueta no apareció de vuelta en Ujué hasta la tarde del día siguiente, sin becerros con qué trabajar en la confección de zapatos y sin dineros, por lo que su compañero de oficio, Joanes de Errazu, se enojó con él.

Este mismo día estuvieron en casa de Graciosa de Aróstegui, mujer de Martín Nicolay, de 24 años, tres franceses y traían carpetas, servilletas y lencería. Anduvieron vendiendo en la villa y al segundo día se fueron.

Por aquellas fechas llegó un soldado pidiendo limosna. Era muchacho, de estatura mediana. Contó había sido prisionero del francés y otras muchas lástimas que le habían sucedido. Preguntó por dónde se podía ir a Castilla abreviando, porque era de cerca de Madrid. Le dijeron que por Beire era más a propósito. Llevaba vestido francés porque el que tenía le quitaron y quisieron matar en la Francia y un caballero le había dado aquel vestido.

También, a mediados de mayo, estando en la cama Martín López menor, de noche, fue llamado. Al día siguiente, muy de mañana, se marchó de nuevo y volvió al cabo de dos horas. La noche sucesiva volvió a casa pasada la media noche. Tras requerirle varias veces su mujer, Catalina Mateo, con quiénes estaba, le contestó con Hernando Rey y Domingo Mañeru, el cirujano.

Al cabo de unos días, el día de la Ascensión (Pascua de Pentecostés), 29 de mayo, Mendinueta y Rey le llevaron tres perdices a Catalina Mateo para que las aderezara. Se  las comieron Mendinueta, Rey, Mañeru, Martín Jurío menor y su marido, Martín López menor. Una vez terminado el ágape, Jurío preguntó qué valían para pagar a escote, y Mendinueta respondió que les convidaba y no tenían que pagar cosa alguna.

Varios tejeros lapurdanos, alguno de Istúriz, estaban al presente en Ujué, trabajando ladrillo y teja.
Diez días antes de Pascua del Espíritu Santo, hacia finales de mayo, Martín de Cumba, el cabecilla, le encargó a Mendinueta 4 pares de zapatos para él y sus oficiales tejeros, descontándolos de los 4 ducados que tenía en depósito. Manifestándole después necesitaba dineros para comprar un poco de paño para vestirse, porque andaba roto, le respondió Mendinueta que él tenía una capa para vender de buen paño en manos de Hernando Rey,  el cortador de la carnicería,  y que se la haría traer, advirtiéndole no lo había de saber sino Dios y los dos.
La trajo cuatro días antes de Pascua, dentro de una talega. Le señaló que la llevara a la tejería y que la lavara porque tenía unas gotas de sangre de un cordero que él y unos mozos habían hurtado y se lo habían zampado.  Tasada en 20 reales, el sastre le cortó e hizo una ropilla y calzones.

Durante este tiempo, finales de mayo y principios de junio, se oía decir entre vecinos de Ujué que la mujer de Mañeru, Graciosa Garrués, vendía randas y tenía en cantidad. En un arca guardaba 4 o 5 manojos o pilas de randas. Decía que de Pamplona se las habían remitido para venderlas.

El 17 de junio Joanes de Errazu, el zapatero, marcha a su pueblo a ver a su mujer e hijos y hallarse en su casa y lugar el día y fiesta de San Pedro apóstol, que es meceta de Errazu, quedando Mendinueta en Ujué continuando el oficio.

El día del Corpus, 19 de junio, Mañeru, Rey y Mendinueta, fueron juntos a caballo a la villa de Sangüesa, a la feria de ella, en albardas, y transportó Mendinueta unas alforjas. En una parte de ellas, que estaban cosidas, llevó cantidad de randas, 4 o 5 pilas para vender, dando diferentes versiones de su origen. Estuvieron de posada en una casa el día que llegaron y el día siguiente hasta después de comer. Habiéndoles hecho y aparejado dos camas en diferentes aposentos, una para Rey, para que durmiera con un hermano suyo para tratar del asunto de su boda, y otra para Mañeru y Mendinueta; no quisieron, antes bien, los tres durmieron en una cama diciendo pues habían ido juntos, habían de dormir juntos.

Hacia el 20 de junio, María Joan Gorría y su hermana María, junto con otras dos mujeres más fueron a la ermita de Santa Cita y viniendo de vuelta, más acá de San Martín, en un arroyo que hay, vieron dos hombres, el uno moreno y con un capote de mezcla, al uso de provincia, y su compañero, un mozuelo eunuco, rocho*, de capa pedazada y calzones y jubón de cordillate* blancos, sin pelo de barba, quienes las siguieron apresurando el paso y se vinieron a la villa con harto miedo. Llevaban sendos terciados* de dos palmos y medio.
Al día siguiente el eunuco anduvo por Ujué  vendiendo listones de lana, agujas de coser, agujetas y quincallería. Haciéndole cargo alguno de por qué no tomaba modo de vivir y servía a Su Majestad, dijo que más quería andar vendiendo aquella mercadería y pasar la vida con aquello, no haciendo mal a nadie. Añadió que viniendo de San Martín a Ujué, habían topado con tres franceses y que fuera bueno matarlos, enterrarlos y quitarles cuanto llevaban, pues dan mucha guerra y a nosotros nos hacen tanto mal y muertos aquellos, tendremos menos enemigos. Su compañero, vieron se distrajo y anduvo en esta villa en hábito eclesiástico de estudiante.

Martín Ongay, de 38 años, vecino de Ujué, fue la mañana de San Juan a ver dos piezas que tenía en la muga de San Martín, pues no había estado en ellas desde que las sembró. Habiendo reconocido una de ellas, atravesó por encima para ir a la otra y a la vez cerrar una senda que se cruza por dicha pieza. Se puso a cortar unas matas y estando en este trabajo sintió mal olor.  Reparó en qué sería y vio que estaba descavado un poco del terreno y parecía haber paño o ropa.  Se acercó y vio que estaban hirviendo cantidad de gusanos y como tanto hedía sospechó habría algún difunto enterrado porque estaba la tierra algo cavada y matas secas encima.
Visto esto se vino a la villa y dio cuenta al señor alcalde.

Habiendo llegado la noticia al alcalde y juez ordinario, Joan Phelipe, de que algún cadáver se hallaba enterrado en los términos de la villa, junto a la muga de San Martín, a 200 pasos de ella y a 20 pasos del camino real que va de Ujué a San Martín, a mano derecha, dispuso marchar al lugar, a las 7 de la mañana, junto con el escribano, dos regidores, Domingo Mañeru y Cruzat Pérez Azcárate, cirujanos, y varios vecinos más.
Cuando llegaron, Martín de Ongay, mostró el puesto donde se hallaban los cadáveres y con un azadón los descubrieron, hallando que eran dos, estaban boca abajo y tan hediondos que no podía llegar nadie a ellos. No obstante el alcalde animó a los que estaban allá que se habían de sacar y reconocer. Lo intentaron por tres veces pero los cuerpos corrompían de manera que no se podían resistir. Los cirujanos dijeron que si se sacaban, por causa de la corrupción, podría engendrarse alguna enfermedad contagiosa, con lo cual el señor alcalde dejó dos guardas vigilando y dio aviso a la Superioridad.

Ese mismo día Errazu pasó a Elizondo por el regocijo con que se solemnizaba en aquel lugar el día de San Juan,  llevando en su compañía a Miguel de Gastorena, su cuñado, y otros, y halló en Elizondo a Mendinueta, a quien le pidió la causa de su ida. Éste le respondió que habiendo bajado a Tafalla se encontró con unos tejeros, los cuales, habiéndole pedido para que les hiciese compañía y les sacase  hasta Villava se fue con ellos. Por su trabajo le dieron un real de a ocho y como se halló tan cercano a su casa, se fue a ver a su mujer e hijos.

Al cabo de dos días, vueltos al punto, el alcalde de Uxue hizo descubrir los cuerpos para efecto de reconocerlos. Pedro Ito, con unos paños mojados en vinagre y aceite de enebro, los descubrió y sacó arrastrando con una cuerda, siendo ayudado por otros que tiraban de ella.
Uno de de los difuntos se halló vuelto el rostro hacia abajo, con calzones y ropilla de color oscuro, con aforro de bayeta azul, podrido el vestido, parecía la hechura de este Reino porque era de mezcla oscura y con botones por delante. Habiéndole desabrochado se pudo examinar. Reconocido se halló tenía una herida que los cirujanos declararon era penetrante en la cavidad vital, entre la 4ª y 5ª costillas verdaderas que están asidas al hueso esternón a la parte de atrás abajo. El rostro lo tenía tan gastado de manera que por él no se podía reconocer y el cabello caído, que quedó en la tierra donde tenía asentada la cabeza; era pelo negro y no muy largo.
Descubierto el otro, se halló estaba con un jubón pardo, con botones menudos, parecía traje extranjero, francés, porque estaba abierto por las espaldas. El señor alcalde ordenó se le quitara y por su mandato se ha traído y tiene en su poder para el descubrimiento y tener luz de quién deber ser los difuntos. Tenía también herida penetrante en la cavidad vital, entre la 3ª y 4ª costillas falsas, a la parte derecha, y porque estaban corrompidos no se puede certificar con qué se han dado las heridas, si es con daga o espada, solo que por la camisa parece el instrumento cortante.
Al parecer y según estaban corruptos, señalaron que haría dos meses estaban difuntos y muertos. Ongay ya observó que “se echa de ver por la tierra y puesto donde están y matas con que estaban cubiertos, que ha mucho tiempo, porque están secas y una ilaga que entre las dichas matas hay, al parecer, cuando se cortó, estaba y empezaba a florecer, que suelen hacerlo a principios de abril”. 
Tan podridos estaban que a uno se le descoyuntó una pierna y al otro la cabeza de los hombros.
Con vinagre, aceite de enebro y calcina los trajeron en dos artesas a la villa y los enterraron en la iglesia y cementerio de Nuestra Señora de Ujué.

Las primeras declaraciones y sospechas, hechas el mismo día, van dirigidas contra el par de mercaderes que hacía unos días habían pasado por la villa, uno con hábito de estudiante y el otro eunuco.
Se mandan requisitorias en su búsqueda a los pueblos camino de Sangüesa. Así en la mandada a Cáseda se señalan que uno es un mozo rojo capón que va vendiendo agujetas, agujas de coser y cintas con otro compañero, moreno, con capote a lo provinciano y en los lugares anda vestido de estudiante.

A finales de junio, el alcalde  de Cáseda prende a una persona que halló en el hospital porque tenía algunas de las señas expresadas en la requisitoria. Al tomarle declaración dijo llamarse Cosme de Vayle, de Estella, de 30 años, es capón de ambas partes, viene de Ujué, llegó allí desde San Martín y a ella desde Tafalla y que las últimas mercaderías tomó en Tafalla, en las ferias, de un francés llamado Juan, que estaba con su botiga y después fue a Tudela donde también compró y tomó albarán para su viaje, no ha tenido noticia de las muertes.
Lo remite con el preboste, con el terciado sin vaina (media espada), el zurronico que parece ser de pellejo de ternero, una vara agujereada donde suele colgar las mercaderías cuando anda vendiendo y una bolsilla con 45 reales de los que se han deducido gastos de vigilancia, guarda, caballo y carcelaje.
En Uxue le piden declare si es suya la media espada o terciado con un poco de sangre en la punta y otras gotas más arriba; reconoce ser suya, y añade acostumbra a llevarla consigo de camino, por los lugares, por si algún perro le salía a ofender para defenderse de él y lo llevaba sin vaina; no sabe el testigo qué sangre sea ni él ha hecho ningún mal a nadie. Lo deja en libertad.

El día de San Pedro, Mendinueta fue al pueblo de  Errazu y comió con su compañero zapatero y quedaron concertados para ir juntos a Pamplona a las fiestas de San Fermín. Para ello fue Errazu a Elizondo, y Mendinueta le indicó siguiese a Pamplona, que él iría al día siguiente. Mendinueta no cumplió en ir  para el día asignado y le remitió dos llaves con un herrador de Elizondo llamado Simón, una de la tienda en que trabajaban y otra de una arquilla. Al otro día de la corrida de los toros de Pamplona vino Errazu a solas a Ujué.

Los rumores de posibles autores del doble asesinato corren por el pueblo. Al punto de la mañana del día de San Fermín, el alcalde, por cierta noticia e indicios acerca de las muertes, mandó aparecer a Martín de Cumba, el tejero, que con su declaración sobre el trato que tuvo con Mendinueta sobre la capa de paño, desata todas las sospechas contra Mendinueta, el zapatero gordo; Hernando Rey, el cortador de la carnicería, que guardaba la ropa; Domingo de Mañeru, cirujano y arrendador de la carnicería; y Martín López menor.

Es puesto en el calabozo Hernando Rey y considerando con quién tenía más trato y comunicación echaron sospecha en Domingo Mañeru y fueron en su busca con muchos vecinos a su casa. Preguntaron a su mujer y dijo había ido a sangrar. Sin embargo reconocieron su casa, la de su madre, la de Martín Çuría, su cuñado, la de don Pedro Phelipe y la iglesia, en donde aunque se hicieron diligencias con todo cuidado, no pudo ser hallado, luego se despacharon requisitorias a los lugares que confrontan y próximos a Aragón pues señalan haberlo visto sierra abajo hacia Murillo el Fruto.

Catalina Mateo relata las llamadas de noche a su marido Martín López por parte de Rey y Mañeru, las salidas nocturnas y la comida a base de perdices aportadas por Mendinueta. Señala que no sabe dónde está su marido pues antes de San Juan se marchó a la segadura.
Otro testigo menciona que se encontró con López en la siega de la villa de Arguedas y al hablar del caso y de su presunción de culpabilidad, le inquirió le dijese si se halló en las muertes, a lo que López se puso muy triste y pensativo y entre lloros le contó había estado con ellos a enterrarlos de noche y tomó el dinero a su mano.

Un testigo depone oyó a la madre de Hernando Rey hablar mal de un zapatero llamado Joanes de Mendinueta que le había perdido a su hijo y que eran cuatro los matadores y el delito lo cometieron a las 7 u 8 de la mañana y aunque su hijo se halló en las muertes, él no los mató ni puso mano en ellos, porque el uno de los cuatro mató al uno de los difuntos con un arcabuzazo y al otro los compañeros le dieron de puñaladas y que les quitaron mucho dinero y entre los cuatro lo partieron y les cupo a 30 ducados y la partición hicieron entre unas matas o árboles.

Pedro de Yto, tejedor de lienzos, y Pedro de Lesaca, herrero, señalan que cuando los cirujanos hicieron el reconocimiento de las heridas que tenían los dos hombres muertos  habiéndole hecho el cirujano Mañeru prueba al hombre más dispuesto metiéndole por la herida que tenía, un palito, saltó sangre por el otro lado, cayendo a la artesa y de ésta al suelo, sin embargo que estaba el cuerpo tan corrompido. Esto les causó tal admiración que lo comentaron ambos a la vuelta de Pamplona, cuando llevaron preso a Rey, y lo tuvieron por caso de milagro y así lo platicaron entre ellos.
Se sentencia a Hernando Rey, a ser puesto a cuestión de tormento y aquel se le dé reiteradas veces, al albedrío de los alcaldes de la Corte, tam in capite propio quan a lieno, quedando en su fuerza y vigor las probanzas e indicios de esta causa para que la causa principal para todo aquello que hubiere lugar dentro.
Rey pide libertad en honor de la Santa Pascua, a pesar de estar condenado a tormento, señalando que con tan larga prisión se halla muy fatigado y en este negocio no hay parte.
A principios de año 1.943 el fiscal acusa también a Mendinueta, Mañeru y López de la muerte de los randeros, pero los tres están huidos.
Al fin, en marzo del 43, se le condena a Hernando Rey a un año de destierro del Reino.

Domingo Mañeru.- Hijo de Joan Mañeru, famoso cirujano de Uxue.
Antruejo.- Los tres días del carnaval.
Randas.- Encaje que se pone en los vestidos como adorno.
Paño burel.- Paño pardo rojizo, que se usaba, por los labradores en días de fiesta y también para lutos.
Ropilla.- Vestidura corta que llevaban los hombres en el  siglo XVII sobre el jubón o encima de las armas. Era ésta una prenda con mangas que se ceñía sobre los hombros de cuyos pliegues pendían por lo general mangas sueltas. Por su parte, las mangas se adornaban a veces con cuchilladas a través de las que veía la ropa interior.
Ferreruelo.- Capa más bien corta, sin capilla.
Terliz. Tela de lino o algodón, fuerte, por lo general de rayas o cuadros, y tejida con tres hilos.
Quedejas.-  Cabellera larga.
Rocho.- Pequeño
Terciado.- Espada, corta y ancha, que le falta una tercera parte de las de marca, por lo cual se llamó así.

domingo, 17 de marzo de 2013

CUENTAS DE UXUE DE 1.810


Algunos apuntes de las cuentas de Ujué 
del año 1.810 


Reunido el 6 de abril de 1.911 el Gobierno de la primera mitad del año 1.810, Miguel Josef Ochoa, don Pedro Azpíroz, Josef Ramón Eraso, Joaquín Irigarai y Sebastián de Urbiola, alcalde y regidores; los de la otra mitad del año, el mismo Miguel Josef Ochoa, alcalde, Jorge del Villar, Ramón Jurío y Pedro Iriarte, regidores; y los de este presente año, Miguel Jurío, Josef Antonio Iriarte, Benito Íñigo, Francisco Nicolay y Nicolás Bustince, alcalde y regidores, siendo el Depositario Joaquín de Irigaray, si dieron las siguientes cuentas:

CARGOS:
+ Por escritura de 20-6-1.810 vendió la villa, con acuerdo de la Veintena, la casa en que vivían la maestra y el herrero, para acudir a la paga de los muchos gastos que ocurrían, a favor de Josef Ramón Berrade, vecino de esta villa, en la cantidad de 5.040 reales fuertes y 24 maravedíes;  habiéndole tomado por cuenta de ellos 2.520 reales fuertes importe de 72 irascos que dio a la villa y se gastaron en raciones, reflejado en la partida nº 103, y por razón de las circunstancias del tiempo le condonaron 240 reales, restando a deber con deducción de ellos,  2.280 reales fuertes y 24 maravedíes.
+ Venta de la casa o habitación que la villa tenía de Juan Pedro Zaratiegui, a favor de Josef María Clavería, precedente tasación y con acuerdo de la Veintena, que son 1.043 reales fuertes.

DESCARGOS:
Nº 23. Pagados 60 reales fuertes a Antonio Latorre, escribano, vecino de Tafalla, por su derechos de la información y resulta o extracto de ella, que recibió con motivo de la muerte de Jerónimo Ongay.
Nº 24. Pagados 3 reales fuertes a Antonio Arregui, pregonero de esta villa, por la convocatoria de testigos para la dicha información.
Nº 25. Pagados 64 reales fuertes como es 40 a Josef Oneca, maestro cirujano conducido en San Martín de Unx y los 24 restantes a Joaquín Iriarte Osta, que lo es de Ujué, por su trabajo de la disección anatómica que hicieron con el cadáver de dicho Ongay.
+ Pagados 24 reales fuertes a don Mariano Bayo, por el sermón que predicó el día de Santa Teresa, en que se celebra en esta villa la Traslación de Nuestra Señora.
+ Por la escasez de agua del Molino, se despidió al molinero que había, lo cual era perjudicial, respecto de que el salario era mucho y la utilidad ninguna.
+ Pagados 25 reales fuertes a Francisco Ibáñez, vecino de esta villa, los mismos que tuvo de coste el título de alcalde que en el año de estas cuentas se expidió en el mismo.
+ nº 77. Aparte de otras pequeñas cantidades más. Gastados 1.389 reales fuertes con las tropas francesas en las ocasiones que estuvieron en esta villa.
+ nº 78. Gastados 4.703 reales fuertes pagados por el vino que durante dicho año gastaron las tropas de voluntarios.
+ nº 79. Gastados 2.613 reales fuertes que han importado los gastos de oficiales voluntarios y soldados, del mismo año.
+ nº 80. Gastados 4.772 reales fuertes y 31 maravedíes que han importado las raciones de carne que el mismo año dio la cortadora a dichas tropas.
+ nº 82 Gastados 303 reales fuertes importe de las alpargatas que en dicho año se dieron a las tropas.
+ nº 85. Pagados 660 reales fuertes al alcalde, teniente y regidores de dicho año, los mismos se han adjudicado por los meses que se ocuparon en las muchas diligencias extraordinarias que ocurrieron en el pueblo con motivo de la guerra, a razón de peseta por cada un día, previniendo que fueron con mucho exceso más, pero en atención a los muchos gastos que se ocurren a la villa, han cargado las dietas con la mayor equidad.

CARGO TOTAL: 19.271 reales sencillos.
DESCARGO TOTAL: 38.417 reales sencillos

* Advertencias del Fiscal a las cuentas de 1.810 de la villa de Uxue.
Las partidas nº 23, 24 y 25 del Descargo que suman en total 127 reales fuertes deben recobrarse si aun no se ha hecho de los reos si los hubo y tienen bienes, y cuando no, debe la villa y depositario hacerlo constar y practicarse en el primer caso las diligencias correspondientes de responsabilidad.

* Respuesta de la Villa al Fiscal.
Las cantidades datadas en los números 23, 24 y 25 ni se han recobrado ni cabe recobro por no haber resultado reo de la muerte de Jerónimo Ongay, motivo por el cual existe el proceso sin curso en Vuestra Corte.


domingo, 13 de enero de 2013

MIGUEL BERRADE ALDUNATE

13  de enero de 1.938, jueves. 


Diario de Navarra. Nº 11.093


lunes, 31 de diciembre de 2012

UJUÉ: CENSO DE VIVIENDAS Y POBLACIÓN


31 DE DICIEMBRE DE 1.887



Entidades de Población

Edificios
Albergues
Barracas
Cuevas
Chozas, etc.
Total de
Edificios
Y
Albergues
Nombres



Clases
De un piso
De 2 pisos
De 3 o más pisos
Oliveta (La)


Casas de labranza

---

2

---

---

2
Ujué

Villa
8
136
168
---
312
Edificios diseminados

--- 
86
92
---
---
178
Total

94
230
168
---
492


------------------------------------------------------------------------------------------------------------



Población en
31 de diciembre de 1.887

De hecho
De derecho

Oliveta (La)
7
7
Ujué
1.511
1.511
Edificios diseminados
7
---

TOTAL


1.525

1.518
Servicio de Informática y Estadística. Nomenclator.