lunes, 29 de abril de 2013

ROMERÍA A UJUÉ

29 de abril de 1.913, martes.




A LA VIRGEN DE UJUÉ

Romería de los Cruceros

Tafalla

Anteayer domingo se celebró la tradicional romería de los cruceros de Tafalla al santuario de la Virgen de Ujué.
Este año han ido a visitar a la Virgen de Ujué más cruceros que en años anteriores.
La romería ha sido verdaderamente extraordinaria.
Como siempre, desde tiempos remotos, los cruceros fueron presididos por el Ayuntamiento de Tafalla en corporación y por
el clero parroquial.
En el sitio de costumbre, en la cruz, a la vista ya del santuario, se unieron a los cruceros tafalleses los de otros pueblos comarcanos: Olite, Beire, Pitillas, Murillo el Cuende, San Martín, que dieron un concurso nutridísimo.
El día resultó de verano, y contribuyó al mayor esplendor de la fiesta.
En el lugar de la cruz, a un kilómetro del santuario se organizó la procesión, yendo los cruceros de a uno y tantos eran que el kilómetro, y alga más, de camino estaba cubierto por los cruceros.
Detrás marchaba el Ayuntamiento de Tafalla, presidido por su digno alcalde y el clero parroquial, presidido por don Ricardo Jiménez, párroco de Santa María y el ecónomo de San Pedro don Gabriel Hernández.
Los cruceros iban formados por pueblos, y detrás iban los párrocos y las mujeres cantando á la Virgen.
En todo el trayecto pasaban a los cruceros otros devotos de la Virgen, que iban en carruajes.
Ya en Ujué, donde habla un gentío enorme, los romeros iban entrando en el santuario, y cada pueblo dedicaba a la Virgen, como saludo, sus cánticos particulares.
Y luego de haber saludado a la Virgen los cruceros se desparramaron por el pueblo, que ofrecía un aspecto animadísimo, verdaderamente extraordinario.
La misa
A las diez se cantó la misa.
Ofició el señor párroco de Santa María don Ricardo Jiménez.
La amplia iglesia estaba completamente llena, verdaderamente atestada, y aun quedaron en la plazoleta y fuera de ella muchos fieles, por no haber sitio dentro.
Otros años no solía haber sermón, pero este lo hubo, y muy bueno y muy oportuno, por cierto.
Don Ricardo Jiménez, emocionado ante aquel espectáculo ofrecido ante la Virgen de Ujué por la fe viva y grande del pueblo ribereño, subió al púlpito, y en quince minutos dirigió al pueblo una noble arenga como pastor de almas, como navarro y como ribero.
Tres asuntos trató, los tres de verdadera importancia y oportunidad.
Primeramente expresó su alegría, su contento por la expresión de fraternidad con que los pueblos allí reunidos rendían homenaje á la Virgen Santísima de Ujué.
Y en efecto que merece aplauso y mueve a mucha alegría ver cómo varios pueblos se unen a otro para después todos juntos postrarse ante la imagen de la Virgen que ha visto desfilar por su santuario a tres mil generaciones.
Después trató de otro punto muy importante: El rezo cotidiano a la Virgen de Ujué.
Un crucero llevó a Ujué varios millares de hojitas que decían:
«A los devotos de la Virgen Santísima Nuestra Señora de Ujué.
Muy grato será á la Virgen el que antes de principiar la labor del día le recen una Salve y otra al terminarla»
El señor Jiménez recomendó a todos, y de una manera especial a los labradores, que todos los días, al empezar la tarea y al terminarla, rezasen una Salve a la Virgen de Ujué.
El tercer punto tratado fue la blasfemia, contra la cual hizo que se pronunciasen todos en un grito unánime.
Y terminó su enérgica, elocuente y paternal plática con un elogio de la fe de los riberos y del amor que profesan á la Virgen patrona de aquella comarca.
El señor Jiménez fue muy felicitado.
Terminada la misa los cruceros se diseminaron por el pueblo.
A las dos se reunieron de nuevo en el santuario, se rezó el rosario y se cantó la despedida, dándose luego vivas á España católica, á Navarra devota de la Virgen, y a la Virgen de Ujué.
Un mozo dio á la salida un grito muy oportuno: Abajo las Escuelas laicas, que fue contestado unánimemente.
Y próximamente á las cuatro se emprendió el regreso.
En aquel momento empezó a llover copiosamente.
El regreso a Tafalla se hizo sin novedad.
Los cruceros eran esperados por todo el pueblo.
Ha sido, en efecto, un día de gloria para Tafalla el de ayer.

X


Olite

De este pueblo marcharon a Ujué un centenar de cruceros, feligreses de la parroquia de Santa María.
Salieron de Olite hacia las dos de la madrugada, presididos por su párroco don Victoriano Flamarique.
En carruajes y caballerías fueron también muchos olitenses.
El día, hermosísimo, contribuyó al éxito de esta manifestación de amor a la Virgen de Ujué.
Al regresar los cruceros a la caída de la tarde les esperaba todo el pueblo.

El Corresponsal.


Beire

A las cuatro de la mañana salieron de la iglesia parroquial 60 cruceros presididos por el señor párroco don Julio Pegenaute a quien acompañaba el sacerdote Manuel Armendáriz.
Los cruceros, después de rezar por el camino el rosario, cantaron á la Virgen amorosas letrillas.
El regreso se hizo para las seis y media de la tarde.
Cantando diversas loas a la Virgen, y precedidos de las banderas parroquiales entraron los cruceros en el pueblo, y se reunieron en la iglesia, con todo el pueblo.
Allí el joven párroco dirigió la palabra a sus feligreses para felicitarles -y la felicitación no pudo ser más justa- por la religiosidad, por el orden y por el espíritu de sacrificio con que habían hecho la visita anual al Santuario de Ujué.
Después, con mucha elocuencia exhortó a todos, sus feligreses a que perseveren en el amor a Nuestra Señora, y en la religiosidad de que habían dado tan admirable prueba.
El joven y virtuoso sacerdote se manifestó como orador de altos vuelos.
Y la prueba más acabada de su acierto en el gobierno de su parroquia la dieron ayer sus feligreses, yendo en número tan crecido al Santuario de Ujué y vitoreando luego al señor Pegenaute.
Además de los cruceros fueron muchas otras personas de Beire, las señoritas de Labairu, Lerga y otras muchas.

El corresponsal.


Pitillas, Murillo, San Martín

De estos tres pueblos también acudieron muchos romeros, llenos de fe y de amor a la Virgen de Ujué.

Diario de Navarra. Nº 3.218

sábado, 27 de abril de 2013

JOSÉ Mª SAGARDOY ZABALETA

27  de abril de 1.938, miércoles.


Diario de Navarra. Nº 11.181

martes, 23 de abril de 2013

EL OBISPO DE LA DIÓCESIS VISITA PITILLAS


23 de abril de 1.913, miércoles.


DE PITILLAS

Visita Pastoral

Ayer lunes, por la tarde, en un coche particular, llegó a esta villa el Excelentísimo é Ilustrísimo Prelado de la Diócesis, en compañía del M. I. señor Canónigo don Joaquín Blanc y de los Reverendos párrocos de Olite don Victoriano Flamarique y don Juan Albizu.
A la entrada del pueblo esperaban a S. E. las autoridades locales, niños de las escuelas públicas y un numeroso gentío.
Después de los saludos de etiqueta y entre entusiastas aclamaciones a nuestro amantísimo Prelado se dirigió la comitiva a la iglesia parroquial en cuya puerta esperaba el cabildo con el ceremonial de rúbrica, terminado el cual dio principio la santa
Visita. Momentos antes de administrarse el Sacramento, de la Confirmación dirigió S. E. la palabra al auditorio con acento verdaderamente paternal y amoroso explicando el significado de la Visita Pastoral. La Iglesia –decía- en los veinte siglos que lleva de existencia ha procurado, solícita, en todas ocasiones y sin arredrarse ante sus enemigos, por todos los fieles sus hijos y así seguirá, respetada o perseguida, hasta la consumación de los siglos, predicando la divina palabra, administrando los Santos Sacramentos y exhortándonos al cumplimiento de la Ley, único medio de conseguir la salvación eterna.
Inmediatamente dio principio la administración del Santo Sacramento, siendo confirmados más de doscientos veinte niños
Frieron padrinos nuestros distinguidos amigos don Domingo Sagardoy y su elegante esposa doña Fermina Zabaleta, hijos del digno diputado foral por Aoiz don Gabriel.
Terminada la Visita se trasladó S. E. á la casa parroquial en donde hubo recepción de autoridades y otras respetables personas de la localidad.
En el colegio de Religiosas. —Tras breve descanso en casa del señor párroco se trasladó el señor Obispo con todo el acompañamiento al colegio de las Hijas de Jesús en cuyo salón de actos fue recibido a los acordes de la Marcha de infantes.
En un memento se llenó la habitación de elegante y escogido público y una vez «hecho el silencio» varias alumnas dijeron y cantaron irreprochablemente bellas composiciones dando la bienvenida unas, agradeciendo la visita otras y todas expresando
los sentimientos de profunda veneración y de tierno cariño que tienen profesores y alumnas por el distinguido visitante.
Nuevamente dirigió la palabra el excelentísimo Prelado, quien dio las gracias por los deseos expresados y exhortó a las niñas a que continúen por el camino emprendido guardando en sus corazones la semilla de la virtud y en sus inteligencias la ciencia que a fuerza de privaciones y sacrificios depositan en ellos sus profesoras al objeto de que después cumplan debidamente la misión que a cada uno tiene Dios reservada. Terminó el acto dando la bendición.
Después fue recorriendo las dependencias del Colegio, del cual hizo grandes elogios.
Acabada la visita, se dirigió a la casa parroquial, donde ha pernoctado y esta mañana, después de celebrar en la capilla del Colegio ha salido en coche para Murillo el Cuende.
El vecindario todo ha dispensado cariñosísima acogida a S. E., adornando con colgaduras los balcones y ventanas de las calles por donde había de pasar y vitoreándolo sin cesar. Al festivo sonido de  las campanas se ha mezclado el sonoro y alegre tronar de los cohetes.

EL CORRESPONSAL
22 – 4 – 1.9l3

Diario de Navarra. Nº 3.213